En medio del escándalo de préstamos hipotecarios a miembros del gobierno y legislados libertarios, el presidente de la entidad y otro alto funcionario negaron la existencia de trato preferencial. “No hubo irregularidades ni acomodos”, argumentaron.
Mario Zagaglia, uno de los altos ejecutivos del Banco de la Nación Argentina (BNA), que actualmente se desempeña como gerente zonal y responsible de Banca Personas, defendió este lunes “la transparencia y accesibilidad” de los créditos que otorga la entidad, frente a los recientes cuestionamientos sobre beneficios a funcionarios oficialistas y allegados a La Libertad Avanza (LLA)..
En una entrevista radial, Zagaglia negó la existencia de créditos VIP y aseguró que no existe “trato preferencial o acomodo” para empleados públicos libertarios en cuanto al acceso a los préstamos hipotecarios.
En ese sentido, afirmó que todos los créditos están sujetos a “procesos de aprobación estandarizados” y “cumplen con los requisitos de solvencia exigidos a cualquier cliente”.
La defensa por parte de Zagaglia se basa en las condiciones de la línea +Hogares, que ofrece “tasas preferenciales del 4,5% para usuarios que perciban haberes en el banco” y plazos extendidos, con una opción de financiamiento “hasta 30 años”.
El monto máximo de los préstamos es de hasta aproximadamente “$390 millones, cubriendo hasta el 75% del valor de la propiedad”, indicó Zagaglia, al tiempo que aclaró que existen líneas de crédito de hasta $50 millones para monotributistas y trabajadores que están abiertas al público general bajo las condiciones del mercado.
La polémica sobre el otorgamiento de los créditos hipotecarios surgió cuando se hicieron públicos las adjudicaciones a empleados como Juan Pedro Inchauspe, del Banco Central (BCRA); a Felipe Núñez, asesor del ministro de Economía Luis Caputo; y Federico Furiase, secretario de Finanzas, entre otros.
Siguen las defensas
Más temprano, el propio presidente del BNA, Darío Wasserman, debió salir a aclarar que “no hubo irregularidades ni tratos preferenciales” en el otorgamiento de créditos hipotecarios a funcionarios del Gobierno Nacional dado que -según Wasserman- todos cumplieron con los requisitos de “evaluación crediticia y el scoring habitual”.
Respecto a la sospecha sobre la cantidad de funcionarios oficialistas y allegados a LLA que recibieron los créditos, Wasserman intentó matizar el escándalo explicando que el BNA “gestiona cuentas sueldo del sector público”, lo que eleva el número de empleados estatales elegibles. Al igual que Zagaglia, se refirió al programa +Hogares, que permite financiar hasta el 90% del valor, con tasas “competitivas”.
El ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, también intentó este lunes despejar las dudas sobre si fue correcta la adjudicación de esos créditos, y dijo que él mismo fue quien “indujo” a miembros del Gobierno a tomarlos porque es “una oportunidad única” y porque “le conviene al país”.