Combustibles: por qué suben los precios y qué pasará con el abastecimiento

El especialista Nicolás Brea analiza el impacto del conflicto en Medio Oriente, el cambio hacia la paridad con el barril Brent bajo la gestión de Milei y la nueva política de biocombustibles para frenar la inflación.

En un contexto de alta volatilidad global, el mercado de combustibles en Argentina atraviesa una transformación estructural. Nicolás Brea, especialista en el sector energético, explica las razones detrás del aumento de los precios, la comparación con los países vecinos y la tranquilidad respecto al stock en las estaciones de servicio.

El fin del «barril criollo» y la paridad internacional

Según Brea, el esquema de precios en Argentina cambió drásticamente con la actual gestión nacional. Mientras que en años anteriores se utilizaban distintas fórmulas polinómicas que incluían el «barril criollo» y el valor del dólar, hoy el país está plenamente adherido al valor del crudo internacional.

«La indexación corre a cuenta del patrón petróleo y Argentina adhiere al barril Brent«, señaló el especialista. Advirtió que, debido a que el Brent se ha «despegado sensiblemente» en los últimos 45 días por conflictos bélicos, el impacto en los surtidores locales es inevitable. En términos históricos, recordó que el litro de nafta solía rondar los 1,20 dólares, pero hoy la nafta grado 2 se ubica entre 1,60 y 1,65 dólares, mientras que el diésel llega a los 1,80 dólares.

Comparación regional: la paridad con los vecinos

A diferencia de otros periodos, la brecha de precios con Paraguay y Brasil se ha acortado significativamente. Brea detalló que los valores en la zona de Posadas y Encarnación están «medianamente iguales», con la nafta grado 2 rondando los 2.300 pesos en ambos lados de la frontera. Sin embargo, destacó que el diésel sigue siendo más costoso fuera del país: mientras en Argentina promedia los 2.400 pesos, en la región puede alcanzar los 2.900 pesos.

Este fenómeno responde a una crisis logística global vinculada a las tensiones en el Estrecho de Ormuz. «Es un problema de logística a nivel mundial, no es un problema de destilación o de producción», aclaró el entrevistado.

Biocombustibles: ¿Baja la calidad para frenar la inflación?

Ante la reciente resolución del Gobierno para flexibilizar las normas de corte de bioetanol y biodiésel con el fin de contener los precios, Brea llevó tranquilidad a los usuarios asegurando que la calidad del combustible no se verá afectada.

«La calidad sigue siendo la misma. Más alcohol significa más poder calórico, lo que permite bajar la cantidad de aditivos que impactan en el valor de la moneda», explicó. Según su visión, se trata de una medida acertada, similar a las implementadas en Europa y Estados Unidos para enfrentar la crisis energética.

El fantasma del desabastecimiento

Respecto a la posibilidad de que falte combustible, Brea fue categórico: «No hay riesgo de desabastecimiento bajo ninguna circunstancia». Explicó que la demanda actual está muy por debajo de la capacidad de destilación de las petroleras argentinas, que hoy operan al 70-75% de su capacidad.

No obstante, dejó una advertencia final sobre la situación económica de los consumidores: «Hoy no hay riesgo de desabastecimiento; hoy hay riesgo de precio».

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