Gustavo Melgarejo, representante de UTICRA, denunció la desvinculación de 43 trabajadores en la planta DAS. Criticó la falta de regulación de importaciones y la ausencia del Estado ante un modelo que prioriza el calzado terminado de Asia sobre la mano de obra calificada argentina.
El sector del calzado en Misiones atraviesa uno de sus momentos más críticos. La empresa DASS, única en el país que fabrica simultáneamente para las gigantes Nike y Adidas, anunció una nueva tanda de despidos que pone en jaque la estabilidad de Eldorado. En medio de un escenario de incertidumbre, el gremialismo advierte sobre un «vacío industrial» provocado por la apertura de importaciones y la falta de un horizonte productivo claro.
Un golpe a la mano de obra calificada
El pasado sábado se confirmaron 43 nuevos despidos en la planta, lo que motivó una asamblea con los 230 trabajadores que aún permanecen en la fábrica. Gustavo Melgarejo, secretario de la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado de la República Argentina (UTICRA), explicó en Radio News que han solicitado la intervención del Ministerio de Trabajo para obtener certezas sobre el futuro: «La solicitud de los compañeros es saber qué pedido de producción tenemos, hasta cuándo y con qué cantidad de gente».
Melgarejo destacó que el personal de DAS es mano de obra altamente calificada, cuya formación inicial demanda entre seis meses y un año, además de capacitaciones constantes en sistemas como Lean Manufacturing. «Hoy un trabajador de DAS que sale de la empresa sale muy capacitado. El que tiene 10 años de antigüedad tiene 10 años de experiencia», remarcó el dirigente.
El avance de las importaciones
La principal preocupación del gremio radica en el cambio de estrategia de las grandes marcas. Según Melgarejo, firmas como Nike y Adidas están retirando pedidos de producción local para volcarse a la importación de zapatillas terminadas, principalmente desde Vietnam.
«El año pasado una de las grandes marcas importó 12 millones de pares terminados y en Eldorado no se llegó a hacer ni siquiera un millón», denunció el entrevistado. Para el representante de UTICRA, existe una falta de regulación estatal que equilibre la balanza: «No hay nada que le diga: ‘Bueno, vos podés importar cierta cantidad de pares y la otra cierta la tenés que producir'». Esta situación, según sus palabras, evidencia un «Estado Nacional ausente» que no apuesta a la industria local.
Sueldos récord y falta de alternativas
La crisis en DAS no solo afecta el empleo, sino también el consumo regional, ya que la fábrica paga los salarios más altos del rubro en el país. Melgarejo detalló que un trabajador de categoría baja percibe por encima de 1,5 millones de pesos, mientras que las categorías superiores alcanzan los 2 millones. «Es la única empresa del país que tiene ese sueldo en nuestro rubro. En Eldorado no existe otra empresa que abone eso», aseguró.
Ante la falta de una industria «fructífera» en el Alto Paraná misionero, los trabajadores despedidos enfrentan un panorama desolador. «Muchos tendrán que mirar hacia Brasil, Buenos Aires o Córdoba en busca de trabajo», lamentó el gremialista.
Incertidumbre política y social
La entrevista también abordó el clima político y la preocupación por la futura reforma laboral. Melgarejo señaló que existe temor por la pérdida de indemnizaciones y el respeto a la antigüedad.
Al ser consultado sobre el apoyo electoral que recibió el actual gobierno en Misiones, el dirigente reflexionó sobre el «discurso de autoayuda» de algunos sectores y la falta de información en la juventud. «Es un momento donde tiene que haber mucha unidad, donde el reclamo tiene que ser conjunto y masivo», concluyó, instando a buscar un modelo que apueste nuevamente al trabajo argentino.