CRISIS PYME: «Consumo no tenemos» y la venta cayó un 50%

Un empresario de Posadas describió el desolador panorama de las pequeñas y medianas empresas en 2025, con caídas de ventas superiores al 50%. Aseguró que la prioridad absoluta es la reactivación del consumo y calificó la reforma laboral como una medida «impuesta» y «coactiva» que solo busca la precarización social.

Juan Nicolás Mas, empresario y dirigente del Movimienti Industrial Misionero, realizó un crudo diagnóstico en Radio News https://news.appradio.ar/ sobre la situación económica que atraviesan las Pymes tras lo que definió como un «año malo». El comerciante, cuya familia tuvo una zapatería fundada en 1949 y cerró en 2019, criticó la falta de políticas de reactivación y alertó que el sector productivo se encuentra en un estado de necesidad que es manipulado por el Gobierno Nacional para imponer su agenda.

Caída «Brutal» de Ventas: El 2025, un Año Malo

Mas, quien proviene del sector de la construcción y de una familia con tradición comercial, lamentó el estado actual del centro de Posadas, con muchos locales cerrados y poca rotación de gente.

El panorama para las Pymes misioneras fue desolador durante el año pasado. El empresario detalló que hubo una «caída brutal de la venta» en rubros como calzado e indumentaria, hablando de descensos por debajo del «50% de promedio». Incluso el circuito del mercado informal, como la venta por redes, está «muy decaída también por debajo del 30% en algunos casos».

«Fue un año malo, o sea, ya tuvimos un 24 difícil. Y yo creo que año 2025 fue un año malo para todos». Mas subrayó que el problema de fondo es la ausencia de políticas que puedan dar «una perspectiva más positiva para el año que viene». Parafraseando a la exvicepresidenta de Macri, Gabriela Michetti, concluyó que «hoy no hay luz» al final del túnel.

La Prioridad Olvidada: Reactivación del Consumo

Para el sector productivo, la principal necesidad no pasa por la flexibilización laboral, sino por el estímulo del mercado interno.

Mass fue enfático al señalar que lo que todas las pequeñas y medianas empresas están esperando es «la reactivación del consumo». Sin rotación de productos, no hay interés en ampliar la base laboral. «La primer prioridad por sobre todo para que vos vuelvas a tomar empleado […] es que las condiciones de mercado te la propongan, digamos, y te la proponen a través del consumo y consumo no tenemos«.

Además de la falta de políticas claras de reactivación, el empresario criticó la estrategia económica nacional, que apalanca «deuda para más deuda» en lugar de buscar la competitividad del mercado interno. Una delegación china con la que se reunió recientemente le confirmó que «Argentina no está competitivo en ningún ámbito, ni nacional ni internacional».

El Debate de la Reforma Laboral: Coacción y Precarización

En cuanto al debate sobre la reforma laboral, Mas aseguró que esta no es una demanda genuina del sector productivo. «Yo creo que es una propuesta mucho más que le interesa al gobierno nacional por sobre todo, pero que lo va promoviendo a través de la precarización» de las condiciones que impone a la sociedad.

Si bien no niega la necesidad de modernizar aspectos del sistema laboral, insiste en que las condiciones actuales no son propicias para un debate positivo. La reforma que está en la agenda es «impuesta, propuesta y de alguna manera coactiva por el gobierno», que utiliza el «estado de necesidad» de la sociedad bajo una «manipulación estratégica».

Crisis en las chacras: Minifundistas afectados

El diagnóstico de Mas se extiende al sector primario de la provincia, que mueve gran parte de la economía misionera. Aseguró que el sector productivo primario —incluyendo yerba y tabaco— está «totalmente afectado» por las políticas nacionales y la desregulación.

La situación está generando consecuencias sociales graves: «Hay gente que está en una situación desesperante, que está vendiendo su chacra, que está vendiendo sus pequeñas hectáreas productivas para después transformarse en material desocupado, en las grandes urbes».

Mass concluyó que reestructurar o acomodar el sistema no debe significar «destruir». El objetivo debería ser el «bienestar común», y no solo el 20 o 30% de la población argentina.

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