Rubén Stasuck, secretario general de ADUNAM, advirtió sobre el «desmantelamiento» del sistema público y reveló que miles de docentes abandonan las aulas para trabajar en el sector privado o incluso manejar Uber debido a los bajos ingresos.
El conflicto entre el Gobierno nacional y las universidades públicas escaló a un nuevo nivel de tensión tras la decisión del Congreso Extraordinario de CONADU Histórica de declararse en estado de sesión permanente. Ante lo que consideran un «brutal ajuste» y el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, la docencia universitaria ratificó un plan de lucha que paralizará las facultades durante dos semanas críticas de marzo.
Un plan de lucha con paros totales
En diálogo con la prensa, Rubén Stasuck, secretario general de ADUNAM (Asociación de Docentes de la Universidad Nacional de Misiones), confirmó que las medidas de fuerza se intensificarán con interrupciones totales de actividades. «La medida de fuerza va a ser la semana del 16 de marzo y la segunda semana, la semana del 30 de marzo», detalló el dirigente, señalando que esta acción es compartida por las dos federaciones mayoritarias, representando al 80% de los afiliados del país.
Stasuck explicó que el impacto variará según el calendario académico de cada facultad, pero que la intención es clara: «Sin clases y sin mesa de exámenes aproximadamente por 15 días». Además, el gremio convocó al Paro Internacional Feminista del 9 de marzo y prevé acciones para el 24 de marzo, a 50 años del golpe de Estado.
Salarios por debajo de la línea de pobreza
El reclamo central radica en la situación económica de los trabajadores académicos. Según Stasuck, el sector arrastra una pérdida del 51% en el poder adquisitivo. «Un profesor que se gradúa, que tiene maestría y doctorado… ingresa a la universidad y está con 240.000 pesos brutos», denunció para ejemplificar la precariedad salarial que atraviesa la docencia.
Para el dirigente, el Gobierno nacional está violando la Constitución y las normas de la democracia representativa al negarse a cumplir con la Ley de Financiamiento Universitario, ya ratificada por la justicia y el Congreso. «Los salarios han caído por debajo de la línea de pobreza», advirtió, lo que pone en riesgo no solo el sustento de los docentes sino también el funcionamiento de las obras sociales.
El fenómeno del «pluriempleo» y la fuga de docentes
Uno de los datos más alarmantes revelados por el titular de ADUNAM es la pérdida de capital humano. Se estima que aproximadamente 10.000 docentes han renunciado a sus cargos para buscar alternativas en el sector privado, en otras jurisdicciones o en el exterior.
Esta crisis económica ha forzado a muchos profesionales a la «autoexplotación». Stasuck relató casos de ingenieros y especialistas con posgrados que deben recurrir al transporte informal para sobrevivir: «Dos ingenieros han manifestado que han comenzado a manejar Uber para complementar sus ingresos». Este fenómeno de pluriempleo es visto como una consecuencia directa de la depreciación de la calidad de vida en el último año.
La defensa del modelo universitario
Pese a los cuestionamientos sobre la efectividad de los paros y la falta de acompañamiento estudiantil en algunos sectores, Stasuck defendió la medida como una herramienta necesaria para evitar el fin de la universidad pública. «Si no defendemos este espacio, van a perder la universidad pública. Se va a terminar desguazando, desmantelando y achicando», sentenció.
Finalmente, el dirigente cuestionó la postura de algunos rectores que estarían buscando acuerdos individuales con el Gobierno por partidas presupuestarias específicas, como las destinadas a hospitales, advirtiendo que esto «pone en jaque el funcionamiento de las 57 universidades» del país en lugar de ofrecer una solución integral para todo el sistema.