Osvaldo Sanchez, pionero del servicio en la provincia, analiza la crisis del sector, denuncia el impacto del precio del combustible en el interior y revela cuánto se gana hoy por jornada en la calle.
En medio de una creciente tensión en el sector de las aplicaciones de transporte, Osvaldo Sanchez, quien se identifica como el primer chofer de Uber declarado en Misiones, dialogó en Radio News sobre la efectividad de las medidas de fuerza convocadas por los conductores. Con años de experiencia tanto en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires como en Posadas, Sanchez asegura que el problema no radica en las comisiones de la plataforma, sino en una macroeconomía que golpea directamente el bolsillo del trabajador del volante.
Una protesta sin «mover el amperímetro»
Consultado sobre la movilización de conductores de aplicaciones prevista para este fin de semana, Sanchez fue tajante: «A mí me parece que no va a tener ningún tipo de resultado este tipo de protesta». Según explica, el contrato con la plataforma es claro desde el inicio, estableciendo una comisión del 25% para la aplicación y un 75% para el conductor.
Para el entrevistado, dirigir el reclamo hacia empresas como Uber, Cabify o DiDi es un error de enfoque. «El reclamo tendría que hacerse a los responsables de los que aumentan el combustible en Posadas. A la plataforma no le hace absolutamente nada», sentenció Sanchez, subrayando que las empresas petroleras son las que realmente condicionan la rentabilidad.
El sistema de «ser tu propio jefe»
A pesar de la crisis, Sanchez sostiene que el modelo de las aplicaciones ha transformado el transporte local, logrando incluso que taxistas y remiseros se vuelquen al sistema para mejorar sus ingresos. Destacó la libertad horaria como el principal atractivo: «Nosotros somos nuestro propio jefe… hacemos Uber la hora que queremos».
Sin embargo, reconoció que la calidad del servicio ha sufrido un ligero descenso y que la falta de empleo está empujando a cada vez más personas a utilizar sus vehículos particulares como única fuente de sustento. Para Sanchez, el sistema está diseñado para que el conductor regule su propio esfuerzo, pero advierte que ninguna protesta cambiará las reglas de una plataforma mundial si el problema de fondo es el costo de vida en Argentina.