Hugo Sand, presidente de APAM, denunció pérdidas por 200.000 millones de pesos tras la desregulación del sector. Advierte sobre un proceso de desaparición de pequeños productores y califica de «crueldad» las medidas del Gobierno nacional.
El conflicto yerbatero en Misiones ha escalado a un nuevo nivel de tensión tras la decisión de la Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones (APAM) de no asistir a las reuniones convocadas por la nueva conducción del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM). Su referente histórico, Hugo Sand, sostiene que existe un plan político para desplazar a los colonos y favorecer la concentración de tierras y recursos en manos de grandes grupos industriales.
Un golpe millonario al bolsillo del colono
Según explicó Sand en Radio News https://news.appradio.ar/, la eliminación del marco legal que protegía al sector ha generado un impacto devastador. «Javier Milei provocó un daño, sigue provocando y continuará provocando un daño a nuestra actividad», afirmó el dirigente, estimando que en el primer año de gestión los productores dejaron de percibir cerca de 200.000 millones de pesos.
Esta situación se traduce en una brecha de precios alarmante: mientras el productor recibe aproximadamente 200 pesos por kilo de hoja verde, el producto final en góndola se comercializa entre 3.000 y 5.000 pesos. Para el presidente de APAM, el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) solo sirvió para «regalarle a los industriales esa tamaña fortuna», rompiendo el equilibrio que antes garantizaba el INYM.

El avance de los «monstruos» y el riesgo ambiental
El dirigente advirtió que el mercado actual funciona como un oligopsonio, donde un «puñadito de molinos» maneja las exportaciones y la comercialización, ganando «fortunas» mientras el eslabón más débil agoniza. «El libre juego y la oferta de la demanda va a jugar siempre a favor de los monstruos», sentenció, mencionando a empresas como Las Marías y Liebig como actores dominantes.
Sand también alertó sobre las consecuencias sociales y ecológicas si los 13.000 pequeños productores desaparecen:
• Éxodo rural: Los colonos terminarán «inundando las villas miseria» de las ciudades.
• Uso de agroquímicos: La tecnificación de los grandes latifundios reemplazará el trabajo manual con máquinas cosechadoras y un uso intensivo de herbicidas como el glifosato, afectando la salud del consumidor.
• Recursos naturales: Denunció que el objetivo final es «quedarse con el agua bebible del acuífero».
Resistencia y «Síndrome de Estocolmo»
A pesar del panorama sombrío, donde los productores deben recurrir a medidas extremas como intercambiar cubiertas entre vehículos para pasar revisiones técnicas, Sand hace un llamado a la resistencia. «La chacra no se vende. La chacra es patria», subrayó, instando a las familias a no abandonar la tierra.
Finalmente, el dirigente analizó con dureza el comportamiento electoral de la región, donde candidatos ajenos al sector —como un conocido tenista vecino de su zona— obtuvieron victorias contundentes. «Yo creo que es el síndrome de Estocolmo», explicó Sand, considerando «inconcebible» que se vote a personas que jamás han participado en las asambleas agrarias ni conocen la realidad del campo.
Para Hugo Sand, la situación actual es el resultado de un gobierno que actúa sin juicio: «No puede ser tan cruel un presidente».