«Los salarios están al límite»: alerta en Misiones por el fuerte impacto del tarifazo eléctrico

El presidente de la Federación de Cooperativas Eléctricas (FECEM), Ángel Kuzuka, advirtió que la quita de subsidios nacionales disparó la morosidad, que llegó a triplicarse en algunos sectores. El tope de consumo subsidiado cayó drásticamente de 550 a solo 150 kW.

La crisis económica y el nuevo esquema tarifario dispuesto por el Gobierno Nacional han generado un escenario crítico en el interior de Misiones. En diálogo con Radio News, Ángel Kuzuka, presidente de la FECEM y de la Cooperativa de Energía 2 de Mayo, detalló la difícil situación que atraviesan las nueve cooperativas que brindan servicio a 42 municipios de la provincia. Con usuarios que ya no pueden afrontar los pagos y entidades que pierden su capacidad de mantenimiento, el sistema eléctrico provincial entra en una zona de máxima tensión.

El fin del alivio energético: de 550 a 150 kW

El principal factor de preocupación es la reducción del tope de consumo con subsidio. Según explicó Kuzuka, tras los meses de verano donde el límite era de 550 kW, para este período intermedio el beneficio se redujo a solo 150 kW. Superado ese umbral, los usuarios deben abonar la tarifa plena, lo que representa un salto significativo en el costo final de la factura.

«Se hace bastante difícil y complejo la facturación y para que la gente también entienda y tenga un comportamiento de consumo», señaló el dirigente. Kuzuka propuso que, para evitar esta confusión y los saltos bruscos en los montos, se debería aplicar un criterio de «dos dedos de frente» y establecer un subsidio plano de 300 kW durante todo el año. Pese a haber elevado este reclamo a la Secretaría de Energía de la Nación, aún no han obtenido respuestas.

Morosidad por las nubes: los cortes se triplicaron

El impacto social de estas medidas ya es visible en las oficinas de las cooperativas. Kuzuka advirtió que «los salarios medios de nuestros usuarios ya están al límite» y que el pago de la energía se ha vuelto una carga «cuesta arriba». Esta situación se traduce en un incremento acelerado de la morosidad.

Para graficar la gravedad, el presidente de FECEM brindó cifras contundentes sobre la Cooperativa 2 de Mayo: en un sector donde en junio del año pasado se registraban 30 cortes por falta de pago, en diciembre la cifra subió a 60 y en febrero alcanzó los 90 cortes. Es decir, la falta de pago se triplicó en menos de un año.

«Es difícil, más en los pueblos chicos donde lo conocés a la mayoría, hasta son amigos. Tenés que explicarle que sí o sí hay que resolver la situación porque nosotros también necesitamos juntar el dinero para pagar nuestras obligaciones», lamentó Kuzuka sobre la penosa tarea de interrumpir el servicio a los vecinos.

Desinversión y riesgo en el servicio

Más allá de la cobranza, el problema estructural radica en el desfinanciamiento de las propias cooperativas. Kuzuka alertó que las entidades están perdiendo el Valor Agregado de Distribución (VAD), que es el recurso destinado a inversiones y mantenimiento.

«Llega un momento que no podemos cambiar los postes. Se incrementan las cosas: los fusibles que se queman con las tormentas y el combustible, que es muy sensible porque tenemos que mover kilómetros en zonas rurales», detalló. Según el directivo, los costos operativos actuales, sumados a la necesidad de refinanciar deudas de los socios, dejan un margen casi inexistente para sostener la calidad del servicio a largo plazo.

Por último, Kuzuka destacó que mantienen un diálogo constante con el Gobierno Provincial para buscar soluciones conjuntas que afecten «lo menos posible» al usuario, aunque reconoció que el contexto de incertidumbre económica nacional marca el ritmo de la crisis.

ENTREVISTA