El gobierno de Javier Milei evalúa avanzar en acciones penales contra los dirigentes de la Asociación Argentina de Fútbol (AFA), quienes “interfirieron” en el vínculo con Venezuela y con la repatriación del gendarme Nahuel Gallo, quien se encontraba detenido en el país caribeño desde hacía más de un año.

Para el Gobierno argentino, las acciones de los dirigentes del fútbol argentino constituyen una “diplomacia paralela”, por lo menos vidriosa. Según pudo saber PERFIL, en las cabezas de la Casa Rosada está bajo análisis la posibilidad de avanzar en materia penal para que se explique cuál es el vínculo que tienen los dirigentes involucrados con Venezuela y con el gobierno que hoy preside, Delcy Rodríguez.
“Van a tener que explicar su vínculo con el ‘régimen chavista’”, explicó una alta fuente de la Casa Rosada y agregó: “El Gobierno va a tratar de responder la pregunta de porque tienen el vínculo que tenían”.
En el Gobierno reconocieron que había indicios de las tratativas de Claudio “Chiqui” Tapia, mandamás de la AFA con el país gobernado por Nicolás Maduro hasta fines del año pasado. Dada su situación procesal y su imposibilidad de salir del país había solicitado permiso para viajar al exterior, el cuál le fue denegado.
Según el Gobierno argentino, las autoridades venezolanas no querían entregarle a Milei o a Trump una “foto triunfal” con el regreso del gendarme argentino. Buscaron una “tercera vía”. Dicho canal, habría sido la AFA y más precisamente, Luciano Nakis y Fernando Islas Casares, quienes estaban en conversación con la Federación Venezolana de Fútbol (FVF).
Al mismo tiempo no descartaron que el presidente Javier Milei se reúna en los próximos días con Gallo, quien llegó hoy por la madrugada desde Venezuela en un avión privado perteneciente a la empresa Baires Fly y debió vestirse con traje de fajina para ser recibido en el aeropuerto por los ministros Pablo Quirno (Cancillería), Alejandra Monteoliva (Seguridad) y la senadora Patricia Bullrich. Minutos antes, en redes, había circulado una foto de Gallo en la cabina del avión con la camiseta de la Selección Argentina de fútbol. En la recepción, también estuvo presente el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil. Gallo es catamarqueño.