Renunció el Jefe de Gabinete Manuel Adorni

El exjefe de Gabinete presentó su dimisión tras meses de denuncias por enriquecimiento ilícito y un creciente aislamiento político. En su carta pública, denunció una «carnicería mediática» contra su familia y reivindicó su gestión junto a Javier Milei.

Manuel Adorni, quien hasta este sábado se desempeñaba como jefe de Gabinete de Ministros, formalizó su salida del Gobierno a través de una extensa misiva dirigida al presidente Javier Milei. La renuncia se produce en un contexto de extrema fragilidad para el funcionario, acosado por un laberinto judicial que lo investiga por presunto enriquecimiento ilícito, tras una seguidilla de revelaciones sobre viajes VIP, propiedades no declaradas y ahorros en moneda extranjera fuera del sistema. A pesar del respaldo público que el mandatario le brindó durante más de 100 días, la presión de la oposición y del propio núcleo duro libertario terminó por sellar su suerte.

El límite personal y la «carnicería mediática»

En su carta de despedida, Adorni justificó su alejamiento alegando la necesidad de proteger a su círculo íntimo del hostigamiento periodístico. Según el exvocero, los ataques trascendieron su figura pública: “Las operaciones mediáticas han ido al extremo, no solo contra mí, sino contra mi mujer, mis pequeños hijos, mis amigos, mi familia y hasta mis vecinos y allegados”.

El ahora exfuncionario negó rotundamente haber cometido irregularidades durante su paso por la gestión pública: “Me han tratado de delincuente y corrupto sin un solo hecho de corrupción sobre mis espaldas”. Asimismo, subrayó el agotamiento que le produjo el cargo: “El ensañamiento tiene un límite y yo he descubierto el mío”. Adorni se definió como un “simple ciudadano” que decidió colaborar con el proyecto libertario y agradeció a Milei por aceptar su dimisión, marcando que, por primera vez, actuaba “en contra de sus deseos” presidenciales al abandonar el gabinete.

Un patrimonio bajo la lupa de la Justicia

La salida de Adorni es inseparable de la investigación que llevan adelante el fiscal Gerardo Pollicita y el juez Ariel Lijo en Comodoro Py. El escándalo, que comenzó en marzo de 2026 con la presencia de su esposa, Bettina Angeletti, en un viaje oficial a Nueva York, derivó en un «goteo» incesante de denuncias:

  • Viajes VIP: Se investigan vuelos en jets privados a Punta del Este y vacaciones en Aruba pagadas con dólares en efectivo.
  • Inmuebles bajo sospecha: La compra de un departamento en Caballito a mitad de precio con préstamos de particulares y la posesión de una casa en el country Indio Cuá, donde realizó refacciones millonarias que incluyeron una cascada en la piscina.
  • Dólares «en negro»: En su reciente declaración jurada, el funcionario admitió poseer 506.000 dólares no declarados antes de ingresar a la función pública. “Toda la vida ahorramos y lo hicimos en negro como lo ha hecho la mayoría de los argentinos”, había intentado justificar semanas atrás.

El quiebre del respaldo presidencial

Aunque Javier Milei llegó a asegurar que prefería “perder la elección a echar” a su ministro coordinador, el tono del jefe de Estado cambió radicalmente en las últimas horas. Desde España, el mandatario lanzó una advertencia letal para el futuro del funcionario: “Si la Justicia lo considera culpable, lo vuelo de una patada”.

Trascendió que fue Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, quien terminó de soltarle la mano a Adorni ante el temor de que un eventual procesamiento judicial ocurriera mientras este se encontraba en funciones. La renuncia, comunicada en la tarde de un sábado de Mundial, busca diluir el impacto político de una baja sensible para el esquema comunicacional del Gobierno. Entre los nombres que suenan para sucederlo en la Jefatura de Gabinete se encuentran Diego Santilli y el canciller Pablo Quirno.