El senador nacional Martín Goerling Lara defendió el nuevo dictamen de la Ley de Tierras, denunció una «feroz campaña de desinformación» por parte del oficialismo provincial y advirtió que rechazar las inversiones extranjeras condenaría a la provincia a la «pobreza absoluta».
En medio de una creciente tensión política en la provincia de Misiones, el senador nacional Martín Goerling Lara (Juntos por el Cambio) arremetió contra la gestión de Hugo Passalacqua y el cuerpo de intendentes. El legislador sostuvo que el proyecto de ley que se debate en el Congreso es una de las normas más federales de los últimos tiempos, ya que busca eliminar el control centralista sobre los recursos naturales y otorgar autonomía plena a las administraciones provinciales para decidir sobre su suelo.
El fin del centralismo porteño
Para Goerling Lara, el eje central del debate es la recuperación de facultades constitucionales que hoy están en manos del poder central. «Si hablamos de federalismo, si hablamos de misionerismo, si hablamos de defender lo nuestro, esta es una ley que nos devuelve lo nuestro», afirmó el senador, subrayando que la normativa vigente obliga a los misioneros a depender de un «burócrata de Buenos Aires» que autoriza ventas desde un escritorio.
El legislador explicó que el artículo 3 del nuevo dictamen es taxativo al reconocer el dominio originario de las provincias sobre sus recursos. Al eliminarse los topes nacionales del 15% para la extranjerización de tierras, cada provincia tendrá la potestad de dictar sus propias leyes, fijar requisitos específicos y establecer límites de superficie según sus necesidades productivas.
Duras críticas a la «ignorancia» del oficialismo
Goerling no ocultó su frustración ante la postura adoptada por el gobernador Passalacqua y los jefes comunales de la Renovación. «El gobernador y los intendentes simplemente hablan desde la ignorancia», sentenció, acusándolos de montar una «feroz interna de dos facciones» que utiliza la Ley de Tierras como herramienta de presión política.
Según el senador, los pedidos del oficialismo para proteger la biodiversidad y el suelo son «absurdos» porque ya están contemplados en el texto del proyecto. Asimismo, denunció una falta total de diálogo institucional: «El gobernador jamás se comunicó conmigo desde que soy senador», reveló, señalando que ni ministros ni diputados provinciales se acercaron para discutir el contenido técnico de la ley.
Inversiones o «pobreza absoluta»
Uno de los puntos más polémicos de la entrevista fue la advertencia sobre el futuro económico de Misiones. Goerling desafió a los intendentes a que, una vez sancionada la ley nacional, envíen proyectos locales para prohibir la venta de tierras a extranjeros, pero advirtió sobre las consecuencias: «¿Se van a animar a que Misiones quede fuera del mapa de inversiones de la Argentina y nos condenen a la pobreza absoluta?».
El legislador comparó la situación con provincias vecinas como Corrientes o Entre Ríos, que atraen inversiones millonarias en el sector forestal y maderero, mientras que en Misiones las inversiones se ven frenadas por la presión impositiva y el «desmanejo» político. «¿Cómo vamos a generar trabajo genuino para nuestros jóvenes si no se permiten inversiones?», cuestionó.
La seguridad de fronteras en el centro del debate
Frente a los temores difundidos sobre una supuesta pérdida de soberanía en zonas de frontera, Goerling fue categórico al desmentir estas versiones. «La Ley Nacional de Seguridad de Frontera no se elimina, sigue vigente», aclaró, explicando que cualquier venta a un extranjero seguirá requiriendo una autorización estatal.
Incluso destacó que, gracias a su intervención, se incorporó una modificación para que las provincias también tengan voz y voto en esas autorizaciones, una facultad que desde 1944 era exclusividad de la Nación. «El único que está representando y defendiendo los intereses de Misiones en este caso soy yo», concluyó el senador, de cara a la sesión prevista para el próximo 6 de agosto.