La venta de combustibles en la provincia se desplomó un 12,1%, la cifra más alta del país. El impacto de la brecha de precios con Paraguay, el aumento de la mora bancaria y el freno en sectores clave como el agro y la construcción ponen en jaque a la economía regional.
El escenario económico en la provincia de Misiones atraviesa un momento crítico que combina la recesión interna con una asimetría impositiva letal frente a los países vecinos. Según advirtió Martín Halty, coordinador de la delegación Misiones de la Asociación de Empresarios y Empresarias Nacionales para el Desarrollo Argentino (ENAC), la actividad está sufriendo un retroceso que obliga a los comerciantes a adoptar una postura de mera subsistencia ante la falta de señales de reactivación.
El combustible como termómetro de la crisis
La caída en las ventas de combustible en Misiones alcanzó el 12,1%, posicionándose como la baja más pronunciada de toda la Argentina. Sin embargo, el dato más alarmante surge del gasoil, cuya comercialización cayó un 13,5% en la provincia, frente a una media nacional de apenas el 2,5%.
Para Halty, este fenómeno se explica por dos vías: el cruce de consumidores hacia Paraguay y Brasil, y el parate de los sectores productivos locales. «Hoy conviene cargar en Paraguay; hay una diferencia de entre 400, 500 y hasta 600 pesos en la súper», señaló el dirigente. Respecto al gasoil, afirmó que el impacto es directo del sector productivo: «Tenemos cero construcción, el sector forestal está mal, entonces repercute en la venta».

Asimetrías impositivas y el «éxodo» comercial
La competencia con Paraguay se ha vuelto insostenible para las pymes misioneras debido a la estructura de costos. Mientras que en Argentina el IVA es del 21%, en el país vecino es del 10%; una brecha similar ocurre con el Impuesto a las Ganancias (35% frente a 10%).
«En el combustible, casi el 45% del costo son impuestos nacionales, mientras que en Paraguay están en el 20%», detalló Halty para ilustrar la pérdida de competitividad. Esta situación se traduce en un movimiento comercial «paralizado», que ya ha provocado el cierre de locales emblemáticos en zonas como la Costanera de Posadas por la falta de consumo.
La mora bancaria y la «micro» destrozada
El sector financiero también refleja la gravedad de la situación. Halty reveló que la mora en los créditos, tanto de empresas como de personas, no deja de crecer y ya alcanza el 10%. «Todos pensaban que en abril había pegado el pico, pero en mayo se dio todo lo contrario: siguió subiendo», advirtió.
Frente a los discursos que destacan el ordenamiento de las variables macroeconómicas, el empresario fue tajante: «La macro puede estar ordenada porque ingresan dólares por Vaca Muerta o la minería, pero la micro está destrozada porque los salarios están para atrás«. Como ejemplo de este empobrecimiento, mencionó que muchos trabajadores están «cambiando el auto por la moto» debido a la imposibilidad de mantener los costos de un vehículo mayor.
Expectativas negativas
A pesar de las promesas oficiales sobre una mejora económica a partir del segundo semestre, el optimismo es escaso entre las pymes del noreste argentino.
«Queremos creer en las palabras del ministro Caputo, pero hasta ahora en junio no se vio reflejado eso», sentenció Halty. Con una demanda que no da señales de recuperación y costos de energía y alquileres en ascenso, el dirigente concluyó con una frase que define el presente del sector: «Las expectativas son lastimosamente negativas; estamos en modo sobrevivir».