El intendente de Tres Capones advirtió que las medidas de fuerza «destruyen la economía» de los pequeños productores. Propone una salida política y la creación de un instituto provincial para fijar precios mínimos tras la desregulación nacional.
En el marco del conflicto que atraviesa el sector yerbatero en Misiones, con un cese de actividades convocado para la primera semana de mayo, Ramón Gerega, intendente de la localidad de Tres Capones, expresó su firme desacuerdo con la metodología del paro. Si bien reconoció que la situación económica de las familias productoras es crítica, sostuvo que la interrupción de la cosecha solo agrava el perjuicio para el eslabón más débil de la cadena.
El impacto económico del cese de actividades
Para Gerega, las experiencias previas de huelgas no han arrojado resultados positivos para el sector primario. «Muchos productores ya se cansaron de participar de estas reuniones donde siempre las medidas son muy drásticas, siempre el paro«, afirmó el jefe comunal.
Según explicó, el productor que se suma a la medida termina con «la hoja en el suelo» y con su «economía destruida«, ya que debe seguir afrontando gastos fijos como el pago de salarios, impuestos y servicios básicos. «¿Con qué vamos a pagar la luz? ¿Con qué vamos a pagar los impuestos? A ver, le vamos a decir: ‘No, estamos de paro, entonces vamos a dejar de darle de comer a nuestros hijos'», cuestionó el intendente.
Crítica a la desregulación nacional
El intendente apuntó contra las políticas nacionales como el origen de la crisis actual, mencionando específicamente el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que desreguló la economía y restó facultades al Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM). «Tuvimos un gobierno nacional totalmente irresponsable donde a través de un DNU desreguló la economía y en esa caímos todos«, sentenció.
Gerega denunció que, tras esta medida, el INYM perdió su capacidad de fijar precios, aunque continúa recaudando a través de la estampilla y la corresponsabilidad gremial. En la actualidad, los productores reciben pagos por debajo de los costos de producción y en plazos extendidos que licúan su rentabilidad.
La propuesta: un instituto provincial
Frente a este escenario, Jerega sostiene que la solución debe ser estrictamente política y legislativa. Su propuesta central consiste en utilizar las herramientas de la Legislatura de Misiones para crear un ente provincial que regule el mercado interno.
«La salida debe ser política, el diálogo y buscar el consenso… la creación de un instituto, llámese como quiera, donde el productor pueda sostener su rentabilidad«, propuso. Este organismo tendría como fin establecer un precio de costo más un margen de ganancia razonable, blindando al productor misionero de las competencias desleales y de la presión de las grandes industrias.
Finalmente, el intendente subrayó que el diálogo con la industria se encuentra agotado porque las empresas no pagarán más de forma voluntaria. Por ello, instó a los legisladores a comprometerse con una solución definitiva: «No tenemos las herramientas legales para exigirle a la industria que pague más. Lo que tenemos que hacer es crear las leyes para que el productor tenga un respaldo«.