El referente agrario Hugo Sand denunció que, tras la desregulación del sector impulsada por el Gobierno nacional, los pequeños productores pierden 200.000 millones de pesos anuales. El pedido desesperado a Carlos Rovira y la crítica a la concentración del mercado.
El sector yerbatero de la provincia de Misiones se encuentra en un estado de alerta máxima. Tras la aplicación del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) por parte del presidente Javier Milei, que despojó al Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) de sus facultades para fijar precios y regular la plantación, el impacto económico y social ha comenzado a desmoronar la estructura productiva de la región.
Hugo Sand, reconocido productor colono y dirigente de las asociaciones agrarias del norte misionero, fue contundente al describir la situación: “Ni bien el irresponsable de Javier Milei emite el DNU, los precios se desploman y perdemos más de 200.000 millones de pesos que no ingresan al sector primario”. Según Sand, esta descapitalización afecta directamente a 13.500 pequeños productores que hoy se encuentran a merced de un mercado «imperfecto».

Concentración y «estafa» al productor
Para Sand, la desregulación no fomenta la competencia, sino que favorece un esquema de oligopsonio donde un puñado de empresas dominan el destino de miles de familias. “Hay 13.500 productores y, por el otro lado, dos grandes empresas correntinas —Las Marías y la cooperativa Liebig— que, si les sumás un molino más de Misiones, tienen más del 50% del mercado”, explicó el dirigente.
En este contexto, denunció que los industriales se están quedando con la materia prima a precios de remate: “Es una gran estafa que se le está haciendo a los colonos. Es el tercer año que se están quedando con materia prima regalada”. Además, alertó sobre las condiciones de pago, señalando que en zonas como Andresito se está entregando yerba que se cobrará recién en meses posteriores con cheques a 90 días.
El reclamo político a Carlos Rovira
Uno de los puntos más álgidos de la entrevista fue el llamado directo al conductor político del Frente Renovador de la Concordia, Carlos Rovira. Sand instó al exgobernador a utilizar su influencia para revertir la situación a nivel nacional.
“Le pido al ingeniero Carlos Rovira que él, como máximo responsable de la política misionera, hable con Javier Milei y le diga que está haciendo muy mal las cosas en el sector yerbatero”, disparó Sand. El dirigente aseguró que la solución es política y consiste en restablecer el capítulo yerbatero del DNU y devolverle las facultades al INYM. “Rovira, tenés toda la posibilidad de pasar a la historia en el sector yerbatero. Vuelvan a aplicar la ley”, agregó, manifestando su disposición a reunirse con él junto a las asociaciones de productores.
Impacto social: de la chacra a la universidad
La crisis no se limita a los números macroeconómicos. Sand describió un «efecto dominó» que ya golpea a los sectores más vulnerables. Los tareferos (cosechadores de yerba) se encuentran sin empleo y muchos se ven obligados a migrar a Brasil para subsistir.
“Nuestros obreros rurales no pueden trabajar porque no tenemos con qué pagarles. Trabajo hay mucho, pero ‘no hay plata’, como dice Milei”, lamentó. Asimismo, relató la preocupación de los estudiantes hijos de colonos en la Universidad Nacional de Misiones, quienes enfrentan la imposibilidad de costear pensiones y materiales de estudio debido al desplome de los ingresos en sus hogares.
Un «déjà vu» de los años 90
Finalmente, Sand comparó el escenario actual con las políticas de desregulación de la década de 1990 durante el gobierno de Carlos Menem. “Me hierve la sangre porque volvemos 30 años atrás. Ahora tenemos de vuelta el menemismo en el gobierno, no hay nada nuevo”, afirmó.
Para el dirigente, se trata de un “proyecto político perverso” que busca la desaparición del pequeño productor para entregar los recursos naturales a grandes capitales. “Vienen por todo: vienen por la tierra, por la materia prima y luego vendrán por el agua”, advirtió con tono sombrío, llamando a la comunidad misionera a «ponerse de pie» y defender la actividad que es el motor de la provincia.