«Renuncias en blanco»: un diputado misionero denuncia que condicionaron el voto de legisladores y pide investigar a la Justicia

El legislador provincial Martín Arjol afirmó que varios diputados del oficialismo habrían firmado renuncias sin fecha para asegurar disciplina de bloque, y no descartó que el mecanismo también se haya usado con jueces. Anunció que presentará un proyecto para reformar el Código Electoral.

Un escándalo institucional se instaló en la Legislatura de Misiones a partir de las declaraciones de Martín Arjol, diputado provincial, quien aseguró que existieron renuncias firmadas en blanco por legisladores como método de presión para garantizar su voto en determinadas leyes. En diálogo con Ariel Sayas, de Radio News, el legislador sostuvo que la práctica configura un delito y reclamó que el caso se investigue tanto en el ámbito legislativo como en el judicial.

El origen de la denuncia

La polémica se desató luego de que Juan José Szychowski presidente del bloque Movimiento por lo que Viene, dijera públicamente que no recordaba qué había firmado, lo que reavivó las versiones sobre la existencia de renuncias en blanco entre los diputados oficialistas. Consultado sobre su primera reacción, Arjol fue contundente: «Cada uno es responsable de sus actos, pero lo que me preocupa sobremanera es que cualquier órgano legislativo, en definitiva, lo que hace es regular la vida de las personas», señaló, y calificó la situación como «una gravedad inusitada».

Según explicó, el mecanismo funcionaba como una amenaza latente: si un legislador no votaba conforme a lo que indicaba «el conductor» del bloque, la renuncia firmada previamente podía activarse. «Si no votás de acuerdo a como diga el conductor, te sacan la renuncia y te presentan», afirmó, y remarcó que el episodio «hay que investigarlo».

La comparación con un caso en San Luis

Para graficar la gravedad del mecanismo, el diputado citó un antecedente en la provincia de San Luis, donde un proceso judicial derivó, tras 20 años, en una condena de seis años de prisión por cohecho contra dos ex ministros del Poder Ejecutivo provincial. Según relató Arjol, esos funcionarios habrían ejecutado renuncias firmadas en blanco por jueces que se negaban a fallar en el sentido que indicaba el gobernador de turno.

El legislador también apeló a la teoría de los juegos para explicar la dinámica interna del cuerpo legislativo: mientras nadie rompe el statu quo, «parece que hay armonía», pero alcanza con que un actor externo garantice que existen irregularidades —como la posibilidad de ejecutar una renuncia en blanco— para que el resto empiece a actuar de manera diferente.

«No me consta, pero no se puede descartar»: la sospecha sobre la Justicia

Consultado sobre si en Misiones también hubo jueces que firmaron renuncias en blanco, Arjol fue cauto pero no cerró la puerta a esa posibilidad: «No me consta. La verdad que hacer una aseveración de ese tipo no me consta», dijo, aunque remarcó que en otras provincias sí ocurrió y que «eso condiciona de alguna manera claramente a los jueces». En ese sentido, recordó que en el caso puntual que mencionó, un magistrado fue destituido por negarse a cumplir una orden vinculada a otros dos jueces.

Votos bajo presión y leyes en duda

Uno de los ejes más fuertes de la entrevista fue la pregunta sobre la validez de las leyes sancionadas bajo ese esquema de presión. Ante la consulta de si esas votaciones podrían considerarse inválidas, Arjol respondió sin dudar: «Sí, totalmente». El diputado planteó que la existencia de renuncias en blanco pone en tela de juicio si los legisladores votaron «convencidos» o simplemente «por temor a la ejecución de la renuncia».

Arjol remarcó además que la Constitución Nacional, la Constitución Provincial y las cartas orgánicas municipales establecen que son los representantes quienes deben votar según su propia voluntad, sin condicionamientos externos, y mencionó fallos de la Cámara Nacional Electoral en ese sentido.

Un año y medio sin diálogo institucional

El legislador aprovechó la entrevista para cuestionar la falta de diálogo dentro del bloque. Contó que, en más de seis meses en la Legislatura, no mantuvo «un solo diálogo» con el presidente del cuerpo, y describió una dinámica de «imposición y no de diálogo», donde un sector definía unilateralmente los temas a tratar y quiénes podían hablar en las sesiones.

«Yo fui candidato a concejal, a diputado nacional, y nunca me hicieron firmar renuncias en blanco. No era algo normal en todos los espacios», sostuvo, y remarcó que no está dispuesto a «normalizar» la práctica.

Responsabilidad compartida

Consultado sobre si existen dos responsables —quien exige la firma y quien firma—, Arjol consideró que la responsabilidad recae en ambas partes, aunque en distinta magnitud: «Hay una mayor responsabilidad de quien pone a disposición esa renuncia, pero también de quien se somete a esa decisión», explicó.

Qué pasa ahora: comisión y reforma electoral

El planteo de Arjol ya pasó a comisión en la Legislatura provincial, donde se evaluará si avanza. Según detalló, el texto no se limita a un repudio simbólico, sino que incluye pedidos concretos de investigación sobre la existencia de renuncias presentadas y mecanismos para evitar que la práctica se repita.

Además, el diputado anunció que en la próxima sesión presentará un proyecto de reforma al Código Electoral que prohíba expresamente cualquier mecanismo —como la renuncia en blanco— que condicione la voluntad del legislador, tomando como referencia la figura del «mandato imperativo» regulada en otras constituciones, como la española.

«Esta actitud no está bien y no participa de los principios republicanos y democráticos que tenemos constituidos en nuestro Estado», concluyó Arjol.

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